El 15 de agosto día de la Asunción de la Virgen, Fray Isauro Ulises Covili Linfati, Ministro Provincial de la Provincia del Espíritu Santo en Chile, elegido nuevo Vicario General de la Orden de los Hermanos Franciscanos Menores en el último Capítulo General del 3 al 18 de Julio de 2021 en Roma, envió una carta a fray Emilio Andrada ofm. Provincial de la Provincia Franciscana de la Asunción en Argentina y Paraguay.
Querido Emilio y a todos los hermanos de la Provincia. Mis palabras son para saludarte en este día en que toda la Iglesia celebra la bella fiesta de la Asunción, nombre que tiene tu Provincia Franciscana.
Estoy cierto que la fiesta de la Asunción de la Virgen, les anima cada día para hacer camino de vida sencilla y de alabanza a Dios por todo el bien que Él hace en cada hermano y especialmente en los pobres como canta la fe profunda de María.
Me parece que el Evangelio de hoy, María servidora y en camino a casa de Isabel, es una bella imagen, un bello icono para estar siempre en disposición al servicio, especialmente para seguir cantando las alabanzas al Señor que sigue hoy al igual como canta María, sosteniendo la vida de los pobres y de los que creen y dejar por el suelo a los dominadores y poderosos según criterios mundanos.
La fiesta de hoy nos ayude a todos para que al igual que María asunta al cielo, podamos nosotros hermanos menores ayudar con nuestra vida y palabra para que nuestra realidad, pero la de tantos hombres y mujeres, puedan vivir este movimiento de ascender, de subir, un poco más en términos de mejor vida digna , de paz y de justicia para todos.
Un abrazo grande para ti y hermanos.
BUONA FESTA.
Fr. Isauro
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Fray Isauro se ha desempeñado anteriormente en las áreas de formación, ministerio pastoral, animación fraterna y liderazgo en su Provincia. En su primer discurso a los Capitulares, fray Isauro compartió la experiencia de su familia, que eran agricultores pobres y emigrantes. Habló de la importancia que tiene para nosotros, como franciscanos, tener el Evangelio en el centro de nuestra existencia a lo largo del continuo camino de peregrinación de la vida, mientras escuchamos y aprendemos de los que nos rodean, especialmente de los necesitados, y mientras «animamos los corazones de los hermanos para construir la fraternidad a nuestro alrededor».


