+ Fray Juan Carlos Larcher
Catamarca 27/02/2021
Por Fray Eduardo José Zatti. OFM
Próximos a escuchar el Evangelio de la Transfiguración del Señor, nos enteramos del fallecimiento de Fr Juan C. Larcher, en Catamarca, el 27 de febrero de 2021 ¡Que su alma ya se haya transfigurado! decía el obispo en la misa exequial.
Esta vez fue un inocente can que acercó a la hermana muerte. Efectivamente, el hno. Juan Carlos al querer defenderse del perro de la casa golpeó su pierna derecha en la pared; y fue lo que le hizo activar más una infección que ya tenía. Fue internado el 20 de febrero y mejoró de tal infección; pero, tuvo por último un paro cardio-respiratorio. Pues del corazón había tenido varias operaciones y le funcionaba solo un 25%. Al día siguiente fue velado en la iglesia San Francisco. Desde la mañana temprano, acudieron muchos coterráneos y amigos a despedirse y rezar por él.
Semblanza
Juan Carlos Larcher había nacido en Chaquiago, Dto. De Andalgalá, Catamarca el 20 de Septiembre de 1936. Fueron sus padres: Antonio Larcher y Florinda Rosa Chagaray; muy devotos de la Morenita Virgen del Valle. Supieron dar a sus hijos una esmerada educación cristiana. Esto hizo posible que germinase en varios de ellos la vocación religiosa y sacerdotal. Guillermo, su hermano mayor había ingresado al Postulantado de Catamarca. Después le siguió Juan Carlos y dos hermanos menores: Salvador y Edelmiro (estos dos últimos saldrían unos años más tarde del Postulantado). Otro hermano, Pedro había ingresado al Seminario diocesano de Catamarca y fue ordenado sacerdote. También dos hermanas habían ingresado a la congregación de “Misioneras Siervas del Espíritu Santo”.
Concluido el Postulantado ya en Paso del Rey (Bs As.), retorna a Catamarca para el año de Noviciado. Como ese año era un grupo muy numeroso se ampliaron las instalaciones con más habitaciones en un primer piso. Dieron comienzo al mismo con la ceremonia de Toma de Hábito el 29/01/55. Exactamente un año despuésharía su Primera Profesión el 30/01/56. Fray Juan Carlos irá después a San Antonio de Padua para el Bienio de Filosofía. Aprobado este es enviado con Fray Jorge Martínez a Petrópolis (Brasil), a fin de cursar la teología. Allí tuvo profesores famosos como Fray Buenaventura Klopenburg (luego Perito Conciliar) Fray Evaristo Ars (Luego Arzobispo de San Pablo), Fray Constantino Koser (Luego Ministro General, el primero Latinoamericano). Fray Juan Carlos allí mismo emitiría su profesión Solemne el 30/01/59; y recibiría la Ordenación Sacerdotal el 06/07/61. Como era antes del Concilio Vaticano Segundo, por varios años tuvo que celebrar la misa en latín y también el rezo del Breviario. Fray Juan Carlos tenía buena voz para el canto. Así podíamos apreciar que bien cantaba; y sobre todo en las Fiestas, que elegía los prefacios más solemnes; y también la Salve Regina u otras melodías de “gregoriano”. Después le costó un poco adaptarse a las melodías en castellano.

Los oficios que desempeñó fueron variados y en diferentes casas: Guardián, Ecónomo, Maestro de Profesos Temporales, Representante Legal y Director de Colegios, Vicario Provincial y Provincial (1980- 1995). Las casas donde ejerció su servicio y ministerio fueron unas cuantas: San Antonio de Padua, Paso del Rey, Bs As, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán, San Antonio de Arredondo y Corrientes. En algunas estuvo poco tiempo; pero en las del Norte, como Catamarca, Santiago y Tucumán estuvo más tiempo y en varias oportunidades; así que dejó recuerdos imborrables. En estos lugares era muy común que la gente encargara Misas de Acción de Gracias por las jóvenes que cumplían 15 años; circunstancia ésta en que acudían muchos familiares y amigos. El Padre Larcher les exhortaba a todos pero especialmente a la “quinceañera” a que den gracias al Padre, por la vida; a su Hijo Jesucristo, que nos redimió y al Espíritu Santo, que nos santifica. Era común su prédica y fervorín a la Santísima Trinidad.
En su mocedad, estuvo cerca de 10 años como Director de la escuela primaria de Santiago del Estero; por eso, cuando volvió por segunda vez y otras más, lo recordaron con mucho cariño sus antiguos alumnos/as; ahora ya profesionales, como la actual Directora General del CEF, Dra. Silvia Basbus; médicos que encontraba en los hospitales u operarios, padres de familia, que lo saludaban por doquier.
Y más aún lo recuerdan en el CEF de Santiago; porque a fines del siglo pasado, el Padre Larcher estaba en CEF de Catamarca y desde allí le pudo enviar una importante ayuda económica (por indicaciones superiores) a fin de sanear graves deficiencias y deudas que casi obligaban al cierre del colegio; ¡lo hizo revivir! ¡Qué bien que lo recuerdan!
Su celo pastoral lo demostró siempre en las parroquias por los diversos ministerios; o ya sea en el confesionario, en las iglesias conventuales; cuando gozaba de buena salud; o cuando estando enfermo en los últimos tiempos en Tucumán (donde pasó varios meses internado) y Catamarca -como lo recordaban los hermanos- a veces en silla de ruedas o asido a la misma se desplazaba para celebrar o concelebrar la misa o confesar hasta que pudo.
En 2007, siendo Guardián del Convento del Tucumán le tocó algo muy especial: acompañar a su hermano fray Juan Guillermo en su últimaenfermedad; administrarle los Santos Sacramentos y, al llegar la hermana muerte, presidir la misa exequial.
Fue Vicario Provincial, en el periodo 1980-86, acompañando a Fray Luis Gudiño. En el Capítulo siguiente fue elegido Ministro Provincial, en el periodo 1986-92, siendo Vicario Fray Aquilino Ardiles. A 20 años del Vaticano Segundo había que tratar de poner en práctica los Documentos Conciliares; configurados estos con lo de Medellín y Puebla para América Latina; y en la Provincia, teniendo en cuenta el documento del último Consejo Plenario de la Orden; de San Salvador de Bahía (Brasil), de 1983, que fue muy marcante en la opción preferencial por los pobres. Eran tiempos difíciles (¿Cuándo no lo son? Nuestro Señor decía: “a cada día le basta su propio afán”). Había que terminar por un lado, con los últimos embates de la crisis económica, que se venían arrastrando de varios años atrás; felizmente se fueron solucionando. Por otro lado, surgían otra vez, como en la década del 70; lo reclamos de formar Fraternidades en casas pequeñas, especialmente de los hermanos jóvenes. Estos no fueron bien comprendidos en su momento; lo que motivó el éxodo de algunos hermanos. Otros hermanos no aceptaban este tipo de gestión.
Siendo Provincial, le toco al Padre Larcher asistir al Consejo Plenario de la Orden (CPO) que tuvo lugar en Bangalore (India) es sabido que esas reuniones en donde se encuentran hermanos provenientes de los 102 países en que están presentes los franciscanos son sobre todo para tratar de comola Orden debe ser fiel a Dios, actualizando el carisma de Francisco, en el servicio a los más pobres de nuestro tiempo. De aquel evento, entre otras, los hermanos recordamos dos anécdotas: la primera cuando lo ven llegar al Padre Larcher de tan lejos y para una reunión de muchos días con un pequeño maletín, en el que podrían caber dos mudas de ropa y el breviario. La verdad fue que los hermanos de otros lugares se extrañaban mucho. Pero cuando él nos contó a nosotros lo vimos como normal, porque ya lo conocíamos que siempre era austero, sencillo, menor. La otra fue cuando en grupos pequeños, cada uno hacía su presentación y decía su lugar de origen. El padre Larcher respondió muy seguro: “soy de Chicago-City, cerca de Londres”. Y ante el asombro de sus interlocutores, que veían que no podía ser, respondió con el humor de siempre: quise decir que soy de Chaquiago, cerca de Londres en Catamarca en Argentina. Así era Juan Carlos aun en las circunstancias serias y graves encontraba humor y donaire para alegrar a los hermanos.
Concluido su sexenio del Provincialato, como suele suceder en los corrillos previos al Capítulo de 1992, los comentarios eran ver si continuaría él mismo o se elegiría otro. Un hermano mayor dijo: “tendría que seguir el Padre Larcher porque él quiere a los hermanos”. Otros emitían diferentes opiniones; pero llegado el momento, fue reelegido por otro trienio, acompañándolo como Vicario Fray Eligio D. Bazán.
Última Morada
El domingo 28/2 a las 11hs presidió la misa exequial el Obispo Diocesano Monseñor Luis Urbanc, concelebrada por su coterráneos Fray Eligio Bazán y Fray Pablo Reartes y también por Fray Raúl Piazza. Recordaba el Obispo en la homilía que siempre la partida de un hermano es dolorosa, pero nos consuela la esperanza. El señor lo marcó como sacerdote y como franciscano. Pidamos al Señor que sea benévolo en sus faltas y lo reciba en su Reino.
Ya en el cementerio, y antes del responso final, tuvo unas sentidas palabras la Ex Directora del Colegio, Sra. Albertina Santillán. Recordando la buena gestión del Padre Larcher en el colegio dijo que siempre pedía la unidad en el Consejo Directivo, dejando de lado todo individualismo. Y que pensaba siempre “¿Qué chicos queremos formar?”. Poniendo gran acento en la familia; que los niños amen al papá y a la mamá. En una palabra, que estén imbuidos de los valores del ideario franciscano. También la profesora Alicia Medina tuvo palabras emotivas. Finalmente, el Guardián de la casa, fray Eligio tuvo el responso final. ¡Fray Juan Carlos vive la alegría eterna de Dios!



