En la casa de retiro de la ciudad de Lambaré, Paraguay, se realizó la primera tanda del retiro provincial, con la participación de los hermanos Fray Emilio Andrada, Fray Tomás Acosta, Fray Marcelino Aquino, Fray Juan Núñez, Fray Salvador Vilar, Fray Francisco Dávalos, Fray Gastón Domínguez, Fray Diego Figueroa, Fray Pedro Simón Samudio y Fray Roque Vázquez. Todos llegaban de un tiempo intenso de actividad pastoral, fraterna y misionera, con el deseo de detenerse y encontrarse con el hermano.
El retiro fue guiado por Fray Joaquín Gersicich, Ministro Provincial de los franciscanos capuchinos, quien invitó a los participantes a «conversar en el Espíritu». A través de imágenes y reflexiones, propuso volver al camino del redil, reconociendo el cayado del Buen Pastor que llama y conduce, y regresar a la «gruta» de ese primer amor que sigue encendiendo el camino de cada uno.
Como Francisco, que entraba siendo uno y salía distinto tras el paso por la gruta, cada fraile atravesó ese proceso interior de dejarse transformar por una presencia que renueva y purifica. En ese silencio, cada hermano pudo descansar y reencontrarse con el sentido de su llamado, reconociendo las huellas del Buen Pastor en la propia historia.

El espacio se sostuvo en la comunión y la escucha: conversaciones fraternas, oración compartida y gestos de servicio como señales de una fraternidad que se renueva desde dentro. Fue un tiempo de gracia que ahora se convierte en impulso para seguir caminando juntos, con el corazón encendido y la mirada puesta en el Buen Pastor.
Fr. Roque Vázquez


