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De León XIII a León XIV: la tierra franciscana que San Antonio de Arredondo eligió para el Papa

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Por votación abierta, los vecinos de San Antonio de Arredondo eligieron la tierra de la capilla San Antonio de Padua para la misa del Papa en Córdoba. La historia de ese suelo empezó con otro León.

El 10 de noviembre, cuando el Papa León XIV celebre la misa en el predio de FAdeA, entre los recipientes que llegarán desde los 427 municipios y comunas de Córdoba habrá uno con tierra de la capilla San Antonio de Padua, en San Antonio de Arredondo. Allí funciona hoy el Postulantado Interprovincial. La municipalidad abrió una votación en sus redes para decidir de qué lugar saldría la muestra, y los vecinos señalaron la capilla franciscana.

La historia de esa tierra empieza con otro Papa León. En 1884, León XIII nombró obispo de Córdoba a fray Juan Capistrano Tissera, un franciscano cordobés. Tissera compró esos terrenos al sur de Punilla y, por su voluntad, pasaron a la Orden. Allí los frailes levantaron la capilla en 1891. Ciento cuarenta y dos años después de aquel nombramiento, la tierra que un León puso en manos franciscanas va a recibir la bendición de otro León.

La iniciativa es del gobierno provincial: cada localidad envía una porción de su suelo para que reciba la bendición apostólica durante la misa. Fray Ronén Espósito Strauss, de la Orden de Frailes Menores, acompañó a las autoridades municipales en la recolección, el cuidado y la entrega formal de la tierra que llegará al altar.

Que el gesto salga de una capilla dedicada a San Antonio, el fraile de Lisboa al que Francisco confió la enseñanza de la teología a sus hermanos, no es un dato menor. Francisco de Asís llamó a la tierra hermana y madre, y en el Cántico de las Criaturas alaba a Dios por ella, «la cual nos sustenta y gobierna». Su Regla les pide a los frailes que no se apropien de nada, «ni casa, ni lugar, ni cosa alguna». En esa tradición, la tierra no se posee: se habita, se cuida y se comparte. Ese significado hoy lo eligió una comunidad con arraigo.

La intuición es antigua y no es solo cristiana. El libro del Levítico la formula sin vueltas: la tierra no se vende para siempre, porque es de Dios y nosotros somos huéspedes en ella.

Después de la misa, el recipiente volverá a San Antonio de Arredondo y quedará en custodia como memoria de la participación del pueblo en la visita del Papa. Un León abrió esta historia en 1884 y otro la bendice en 2026. En el medio, un pueblo eligió su tierra.

La piedra fundamental se colocó el 5 de abril de 1891, en el antiguo paraje Las Rosas. La obra la impulsó fray Zenón Bustos, que años después también sería obispo de Córdoba, y la capilla se bendijo el 6 de enero de 1892. Tiene una sola nave de estética italiana, con coronamiento neobarroco. Su altar vino de la iglesia de San Francisco de Córdoba.

Fuente: Capillas y Templos de Córdoba.

Fuente original: https://www.eldiariodecarlospaz.com.ar/sociedad/2026/11/2/san-antonio-de-arredondo-eligio-la-capilla-franciscana-para-que-sea-bendecida-por-leon-xiv-263456.html