“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

La Provincia Francisana desde Paraguay da su último adios a Fr. José Luis Slas Lizaur

Actualidad

El sábado 1 de abril falleció Fr. José Luis Salas Lizaur, ofm, hermano de la Provincia Franciscana de la Asunción. Partió a la casa del Padre y celebra ya la Pascua definitiva, a los 92 años de edad.

En un comunicado Fray Diego Omar Figueroa ofm. Secretario Provincial pidió a la Familia francisana a través de sus hermanos que recen por su eterno descanso, celebren en cada
fraternidad la Eucaristía en su nombre, y oren también por toda su familia (cfr. EEPP 16).

Fray José Luis nació el 24 de octubre de 1930, inició su noviciado el 30 de septiembre de 1947, su profesión temporal fue el 5 de septiembre de 1948, su profesión solemne la hizo el 22 de noviembre de 1951 y recibió la ordenación sacerdotal el 5 de marzo de 1955. Su misión fue entre los hermanos de Asunción, Paraguay.

La misa de cuerpo presente en Asunción, Templo Parroquial San Francisco de Asís se realizó el 1 de abril a las 18:30 en Herrera 363 c/ Caballero. Su funeral el 2 abril a las 8 am. misa de exequias en el templo parroquial de San Francisco. El féretro de Fray José Luis Salas será exhumado en el panteón de los
franciscanos de la recoleta luego de la misa de exequias.

Semblanza

Compatimos una biografía de Fr. José Luis. escrita por Fr. Marcelino Aquino Correa Guardián del Convento de Asunció, para quienes no lo conocieron y para los que acompañaron su entrega franciscana que inició a los 11 años:

Fray José Luis Salas Lizaur ofm; a los 92 años de edad, 74 años de vida religiosa y 68 años de sacerdocio
Apliquemos por su eterno descanso las oraciones que establecen nuestros Estatutos Particulares. (EEPP Art. 14).

Nacimiento: 24-10-1930
Noviciado: 03-09-1947
Profesión temporal: 05-09-1948
Profesión Solemne: 22-11-1951
Ordenación Sacerdotal: 05-03-1955


Hermanos, la fraternidad de San Francisco de Asunción les comparte con profundo pesar que en la fecha ha partido al encuentro del Padre nuestro hermano Fray José Luis Salas Lizaur. Recibió el sacramento de la unción en el día de ayer y la asistencia fraterna en todo momento. Durmió en el Señor a las 06 am, el hermano venía disminuidos en sus capacidades por la edad y los degastes propios por la enfermedad.
José Luis nació en Aránzazu el 24 de octubre de 1930, sus padres fueron Santiago Salas y Josefina Lizaur. A los 11 años ingresó con los franciscanos, emitió su profesión religiosa el 05 de setiembre de 1948, y fue ordenado presbítero el 05 de marzo de 1955, a los 24 años de edad. Tras su ordenación hizo curso de Ascética y Mística en la Universidad de Comillas.


El hermano desde las primeras épocas de su vida franciscana conformó los grupos que deseaban ir de misión a tierras lejanas, fue creciendo en su corazón dicho sueño, una vez hecha la especialización en teología se embarcó hacia América en fecha 04 de setiembre de 1957. Llegó primeramente a Uruguay el 19 de setiembre de mismo año, allí desempeñó el servicio de párroco entre los años 58-59 en San José de Carrasco – Uruguay. En nuestra tierra guaraní trabajó por más de 60 años, llegó a Villarrica a fines de 1959, allí acompañó a los hermanos en la formación. A partir de 1961 al 1970, fue capellán del eprocomio de Santa Isabel, Sapucai. En esos nueve años se desplazó a caballo siempre con el sayal franciscano visitando a la gente de la colonia. En aquel tiempo contaban con 315 enfermos y 5 hermanas vicentinas al servicio de los leprosos. Trabajó incansablemente por mantener y mejorar la estancia de los lazaretos. Se desempeñó como capellán de los enfermos, el mismo recordaba aquella vida con los menores:

“No hay duda de que mi presencia, mis visitas y mis palabras valían más que el alimento material que les repartía…durante los nueve años que permanecí con ellos no murió ningún enfermo sin que recibiera fervorosamente el viático y la Santa Unción. El hermano José Luis con su dinamismo y fuerza joven reforzó la misión del Pa´i Ochoa que en los años 40 había venido para auxiliar a estos excluidos de la sociedad, según testimonio; allí entre los desposeídos y pequeños reinaba la “alegría franciscana”.

Fray José Luis fue un hermano fecundo en la misión y evangelización, supo acompañar a las diferentes congregaciones religiosas como asesor, fue párroco en Santa María Goretti (Chacarita), como también de San Pablo (Asunción) en donde desarrolló un gran trabajo apostólico. A su tiempo se debe la construcción de la Iglesia actual. A como si los frutos aun fuesen insuficientes, se les confió por tres periodos la animación de la “Custodia Fray Luis Bolaños”, siendo Custodio provincial. La Orden lo ha
nombrado en varias ocasiones visitador general, servicio que prestó en Bolivia, Argentina
y Chile.


La misión del Padre José Luis se desarrolló en Asunción, Villarrica, Sapucai, Caaguazú, Pastoreo, Trinidad-Asunción. En los últimos años supo aquietarse, pero no dejó de inquietarse, en su madurez se dedicó a la investigación histórica, su pasión por los primeros evangelizadores le llevó a reunir documentos sobre las obras franciscanas en Paraguay, numerosas son las obras que quedan a sus pasos en el ámbito de la investigación; resalta como máxima obra; “La Evangelización Franciscana de los Guaraníes: Su Apóstol Fray Luis Bolaños”. Cabe recordar que fue miembro de la Academia Paraguaya de la Historia. A su gestión debemos las reliquias de Luis Bolaños y Fray Juan Bernardo en la Iglesia San Francisco de Asunción, éste último primer mártir de nuestra tierra.


En la devolución de la visita canónica del 08 de agosto de 2019 el hermano visitador general Fr. Henry O. González ha dicho: “gracias a Fr. José Luis Salas, por su entrega misionera en estas tierras paraguayas, por interesarse en la cultura y plasmar la historia franciscana en sus diferentes libros, lo cual significó hacerse uno con los leprosos y los más pobres”. Este reconocimiento le vivió como un soplo suave en el corazón, le produjo una profunda alegría y paz.

El hermano se mostraba feliz de contar con la cédula de identidad paraguaya, se consideraba un hijo más de esta tierra. Gracias José Luis por tantos años de servicio al Señor en esta nación, gracias por optar hasta tus últimos alientos por nuestro Paraguay, Dios te conceda el abrazo amoroso y te diga: “siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor”.

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