“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

Hay quienes dicen «la gente los quiere porque no viven con ellos»

Actualidad

 Fray Francisco Coria y Gerónimo Martina

También conocí una sentencia atribuida creo a Sarmiento: los religiosos viven sin conocerse y mueren sin llorarse. Entiendo que no es así, cuando vivimos la fraternidad en amor cristiano de hermanos y madres unos de otros mostrándonos nuestras fragilidades y nuestros sueños.                                       

Con Hno. Francisco Coria memorábamos a Aldo con quien compartimos fraternidad y misión, yo durante muchos años.  Dejemos de lado sus fragilidades, como la buena gente que nos ama y como lo hacía y recomendaba San Francisco.

El Señor hizo con él maravillas. Con cada uno hace maravillas y no son pocas. Aldo fué valorado y recordado hasta hoy en las Parroquias de la barriada: San Miguel en Formosa, como en Clorinda, Gobernador Crespo y La Criolla, por su pasión de animador y formador de los laicos en grupos de catequesis y Movimiento de Cursillo de Cristiandad. Por su pastoral vocacional editando las hojitas «Luz de Asís» y «Ven y Vamos». Fruto de su pastoral y animación del grupo juvenil fué la vocación del hoy Obispo de Goya Adolfo Canesín, como él da testimonio.     

Su misión iniciada en el naciente post Concilio tuvo la intención de ser renovadora actualizando metodologías, especialmente en la catequesis con su adhesión creativa en la catequesis Familiar. Se interesó por su formación, participando en encuentros breves de formación en la Región Pastoral del NEA incertándose en el sentir de la Iglesia en su tiempo. Estando en Crespo, no se mezquinaba en recorrer kilómetros diariamente en las colonias del lugar brindando mucho más que la celebración eucarística. 

Muy sencillo y afectivo sabía acercarse a las familias cocinando su clásico arroz fritado como cuando requerían asistencia de conflictos familiares o de enfermedades terminales. Darse en el Sacramento de la Reconciliación fue su particular dedicación hasta el final de su vida.     

En la vida fraterna tuvo dificultades de relación personal con algunos debido a su sensibilidad que le bloqueaba, pero haciendo mucho esfuerzo lograba estabilizarse. Su fragilidad fue ser demasiado espontáneo y expresivo en sus sentimientos lo cual resultaba chocante para algunos.

Demos gracias a Dios por la vida y misión de Aldo y en alabanza de Cristo sepamos recoger La Palabra para nuestro proceso de conversión permanente.

Link a la comunicación sobre el fallecimiento de fray Aldo Nucifora ofm.

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