“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

Beatificación. Saludo de la Ministra Nacional y Consejo Nacional de la Orden Franciscana Seglar en Argentina

Actualidad

Al Ministro de la Provincia de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata Fray Emilio Andrada OFM y su Definitorio Provincial, al Guardián y la fraternidad de Frailes Menores del Convento San Pedro de Alcántara, al todo pueblo de Catamarca.

Queridos/as hermanos/as:
¡Qué alegría encontrarnos en esta fiesta de la Iglesia y la Familia Franciscana! ¡Cuánto habíamos deseado ver el reconocimiento de este venerable hombre de Dios y hombre de su pueblo!
¡Qué bendición para nosotros los argentinos y en especial para todos los catamarqueños poder contar con la presencia del siervo e hijo de esta hermosa tierra Fray Mamerto Esquiú!

En momentos dónde parece que nada tiene sentido, que sólo lo importante es el tener y no el ser, dónde el individualismo y la desidia por encontrarnos y vivir al servicio del otro azota a nuestro país golpeado por esta infame pandemia, la santa madre Iglesia y la orden Franciscana nos muestran a través del testimonio de Fray Mamerto, que la solidaridad es posible, que los pequeños del Reino de Dios son sus predilectos, que dedicarnos a tener una patria más justa y más fraterna tiene que llevarnos la vida y que eso es lo que más agrada a Dios.

Porque Fray Mamerto es signo de que ser religioso es estar comprometido con lo que le pasa a mi compatriota, con que desde nuestro pequeño lugar cada uno podemos hacer de este país un lugar mejor para vivir.

Hermanos/as, quiero terminar esta salutación con las palabras de Fray Juan Cortés OFM, un hermano suyo que conocí y que lo tuvo como ejemplo e inspiración en su vida religiosa franciscana. Fray Juan decía así en su libro «Vida Popular de Fray mamerto Esquiú‟:

“[…] El que ama vive en Santidad, es decir en la misma esfera de Dios. Y cuánto más se ama, más patencia de Dios, más santidad. Las únicas rarezas, proezas y negaciones que se permiten son las que brotan de la necesidad del amor. Es por ello que todos tenemos algo de santo y podemos aspirar a completar nuestro ser en la santidad, en la medida en que transitemos progresivamente el sendero del amor, que llega a su madurez cuando se abre a la comunidad. Esquiú es, en este sentido, un verdadero ejemplo y modelo de santidad, no sólo para los argentinos, sino también para nuestros hermanos latinoamericanos, y por qué no, para todos los hermanos del mundo. Probó ser un varón amante y abierto a la realidad de su pueblo en el que Dios se revelaba, al que amó con todas sus fuerzas.[…]”

Con el testimonio de la vida de Fray Mamerto Esquiú, tengamos la osadía de vivir el Evangelio y de ser los varones y mujeres de Dios en este momento de la Historia que nos toca vivir y que nuestra Patria y nuestra Iglesia hoy necesita.

«Comencemos hermanos, porque poco o nada hemos hecho hasta el momento»

¡Qué nuestros caminos estén guiados por el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, bajo el amparo de Nuestra Señora del Valle y por el testimonio de su siervo Francisco, Clara,
nuestro querido Fray Mamerto Esquiú y de nuestros hermanos que nos precedieron!
¡Bendiciones hasta el Cielo!

Paz y Bien.

Hna Miriam Beccar OFS
Ministra Nacional y Consejo Nacional de la Orden Franciscana Seglar en Argentina

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