“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

50 años de Sacerdocio. «En adelante que también sea lo que Dios quiera de mi»

Actualidad

El pasado 18 de julio fray Ignacio más conocido como Iñaki Beguiristain ofm. cumplió 50 años de vida sacerdotal y lo festejó con su comunidad de Caaguazú, Paraguay. El guardián del convento en Asunción fray Arnold Aquino nos comparte como fue este momento celebrado con la comunidad de amigos.

“La celebración y el ágape festivo estuvo preparado por la comunidad parroquial Inmaculada Concepción en la cual fray Ignacio fue párroco por muchos años y luego por circunstancias de reestructuración de nuestra Provincia, en el 2020 fue entregada a la diócesis.

En esta comisión participaron personas muy allegadas al sacerdote franciscano, amigos, gente que compartió su camino misionero en Caaguazú. De la Provincia Francisana de la Asunción algunos frailes, el Vicario provincial fray Marcelo Benítez, fray Arnold Aquino guardián del Convento de Asunción donde fray Ignacio reside y Fray Juan Esteban Meza.

La misa de acción de gracias fue presidida por el obispo de la diócesis de Coronel Oviedo en una celebración que aunque reducida en el número por los cuidados propios de la pandemia, muy emotiva y cargada de sentimientos de mucha gratitud, en la que todos los presentes le expresaron al sacerdote su afecto, su cercanía, y sobre todo su aprecio.

Fray Iñaki, quien conserva su nombre de procedencia de Aguinaga, país vasco, se mostró muy emocionado por estos años 50 años de ministerio sacerdotal, de los cuales 40 años lo vivió en Caaguazú, tierra que siente tan propia, Paraguay como si fuera su Patria.

“Motivo de gratitud”

 

“La verdad que para mí fue una fiesta de importante, porque 50 años de servicio, de lucha, de cariño a esa misión que el Señor nos ha confiado, pues nos hace también sentir el cariño de la gente y eso se agradece en la vida. Yo me sentí muy bien, la comunidad que fue la mía, y que la siento en el corazón, pues participó muy gustosamente tanto en la eucaristía como en el almuerzo que tuvimos juntos.

Entonces para mí es un motivo de gratitud hacia Dios y también a la Provincia, porque llevo 49 años en Paraguay y me he sentido a gusto, así que yo agradezco a Dios y a todos los que han participado en mi vida, en este territorio, agradezco sinceramente y que en adelante sea también lo que Dios quiera de mi”.

 

 

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