Padre de misericordia
que bendices y santificas todo lo que amas,
bendícenos y santifícanos
en nuestro próximo Capítulo Provincial.
Que la fuerza de la reconciliación,
la reciprocidad en el cuidado fraterno
y el diálogo sinodal, que trasciende toda frontera,
sostenga y acompañe a nuestras fraternidades.
Guíanos en este tiempo privilegiado
con la manifestación de tu Espíritu Santo.
De manera que deseemos
con corazón limpio y mente pura
caminar en paz con Dios,
con nuestros hermanos,
y con la creación.
Enséñanos a entrelazar misericordia y
fortaleza, amor y justicia
y así peregrinar, de la mano de María de la Asunción
con la luz de la esperanza que es Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.



