Del 3 al 10 de agosto, algo se tejió en Franca, São Paulo, que va más allá de una agenda de formación. Octavio Valverde y Augusto Teani, los dos postulantes de segundo año, llegaron para vivir el Encuentro de Postulantes junto a las entidades del noviciado común, acompañados por Fray Ronén Espósito Straus, de la Comunidad Formativa. Lo que encontraron fue mucho más que un cronograma compartido: fue la Alianza Formativa hecha mesa, hecha camino.
Mientras Octavio y Augusto se formaban y convivían junto a los postulantes de las otras entidades, Fray Ronén compartió con los demás hermanos al servicio de la formación su propio espacio: pensar juntos qué significa hoy formar a los jóvenes que se acercan a la vida franciscana, qué desafíos nos interpelan, qué caminos hay que seguir abriendo. Fueron dos experiencias atravesadas por la misma pregunta.
Y como toda buena semana fraterna, cerramos donde más se aprende: en la mesa compartida, con los hermanos del Noviciado Catalão, dejando que la convivencia dijera lo propio. Ahí, entre gestos simples, una charla que se estira después de la cena, un mate que circula, una risa que aparece cuando menos se la espera, se sostiene la intención de este encuentro.

Damos gracias a Dios por este tiempo. Así se sintió: como una gracia que se recibe compartida, entre hermanos que caminan la misma vocación desde distintos lugares del continente, y que por unos días se hicieron una sola familia alrededor de la misma mesa.


