“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

La misión como experiencia de gracia y bendición

Actualidad

San Antonio de Arredondo, Córdoba, Argentina.

Entre los días 9 y 17 de enero de 2026 se llevó a cabo la misión anual de Familias en Misión en San Antonio de Arredondo, Córdoba. Más de 30 misioneros y misioneras —familias, novios, frailes, profesores, jóvenes de nuestros colegios franciscanos y laicos— nos reunimos para compartir una experiencia evangelizadora y misionera, vivida en clave de encuentro y fraternidad.

La dinámica de estos ocho días estuvo animada por: la oración y la vida fraterna, tiempos de formación y misión, un día de retiro, y la celebración y adoración eucarística diarias. Las jornadas de misión y servicio se concretaron especialmente a través de las visitas al Refugio Cura Brochero y a tres geriátricos de la zona y de la ciudad de Villa Carlos Paz.

Lo vivido en cada encuentro dejó huellas profundas con una docena de testimonios reveladores, compartimos hoy los testimonios donde aparece con fuerza la experiencia de saberse tocados por Dios, la gracia recibida. Gracias Eli de Corrientes, Mariela Soria, Lisandro Herrera, Diego Romero Majada y Gimena Reartes -de Catamarca-.

Eli – Corrientes

En esta misión se vivió un tiempo de gracia y bendición que Dios derramó sobre cada uno.
Lo palpamos en gestos de alegría, colaboración, fraternidad y amor, en emociones que nacen del corazón y en la presencia de Dios en cada uno de los niños.
Todo esto, vivido como una gran familia.

Mariela Soria – CEF Quintana – Catamarca

Las palabras no alcanzan para expresar lo que significó Familias en Misión. Fueron días intensos, sostenidos en la Eucaristía, la oración, la formación, la fraternidad y la misión.
En el encuentro con los ancianos y con las personas del refugio descubrí que la pobreza no es solo material: cada persona lleva su historia y sus heridas.
A la luz de Dilexit nos, comprendí que todo nace del sabernos amados primero. Ese amor de Cristo nos impulsa a salir de nosotros mismos y a servir en lo simple y cotidiano.
Esta experiencia me acercó al amor de San Francisco por los pobres: un amor que se inclina, acompaña y permanece.
El amor recibido se transformó en amor entregado.
Paz y Bien.

Lisandro Herrera – CEF Quintana – Catamarca

Es difícil poner en palabras lo vivido en la misión. Fueron días que me ayudaron a reafirmar que Dios nos llama a compartir su amor, su misericordia y su alegría… a compartir la vida.
Me queda en el corazón el rostro del Señor en cada uno de los hermanos con los que compartí: las charlas, las risas, las partidas de truco y sus sonrisas.
Agradezco a todos los que hacen posible que esta experiencia se realice y me voy con más ganas de seguir caminando como hermanos.
Paz y bien.

Diego Romero Majada y Gimena Reartes – Familia de Catamarca

La Misión de Familias en Misión sigue siendo, sin dudas, un espacio de encuentro, oración y vida compartida para quienes caminamos durante el año. En un clima familiar de alegría, Jesús se hizo presente:

en el don de cada uno de los que formamos parte de esta Fraternidad misionera,

en el encuentro con cada una de las personas que compartimos en el camino,

y en las tareas cotidianas de la vida familiar, que se vuelven acción de gracias.

Este encuentro nos impulsa y motiva a seguir siendo instrumentos de Su amor en nuestras comunidades —en el trabajo, entre amigos, en la familia y en cada espacio de la vida cotidiana—.

Secretaría de Evangelización y Misión. Familias en Misión