La Casa franciscana de San Antonio de Arredondo está lista para recibir a los capitulares.
Todo se ha dispuesto con esmero y sencillez para un evento especial: el Capítulo Provincial donde se alojarán del 15 al 25 de septiembre hermanas y hermanos que llegan desde distintas provincias de Argentina y Paraguay.
Recepción, pasillos, escaleras, comedor, cocina y habitaciones, se respira orden y cuidado revelando el trabajo delicado de los responsables de la casa, y hermanos/as que trabajan en la residencia.




Acogida: un gesto evangélico
Francisco insistía en que cada hermano debía ser recibido como don de Dios. En la Regla no bulada (cap. VI), dice: “Y dondequiera que estén y se encuentren los hermanos entre sí, muéstrense mutuamente familiares unos con otros, y manifiesten con confianza su necesidad.”
Como en casa
Francisco no buscaba honores ni formalidades, sino un ambiente de hogar y fraternidad. En la Regla bulada pide que los guardianes reciban a los hermanos con caridad, y que los conventos sean lugares donde todos se sientan en casa.
Tiempo de gracia
Para Francisco, los Capítulos eran momentos de encuentro fraterno y de escucha del Espíritu. El famoso “Capítulo de las Esteras” en 1221 reunió a miles de hermanos en Santa María de los Ángeles, viviendo con extrema sencillez, durmiendo en esteras, pero rebosantes de gozo. Allí lo central era la fraternidad, la oración y la misión compartida.
Sencillez
Francisco decía que el saludo de paz debía signo distintivo en estos encuentros: “El Señor te dé la paz.” En seis palabras expresó la familiaridad, cercanía y sencillez de la acogida.
Oración del Capítulo en formato de audio. Gracias por acompañar este momento.


