“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

La paz como renacimiento

Actualidad

Acoger la paz es un verdadero renacimiento que cambia la vida, el ánimo, la cara y la relación con los demás, la sociedad.

León XIV nos llevó a un viaje sin escala, directo a la fuente de vida, que para quienes sienten y viven el carisma franciscano es la paz que emana de San Francisco de Asís, hombre de la edad media que inspira a mujeres y hombres de nuestro siglo XXI a ser instrumentos de paz. 

León XIV nuestro nuevo Papa, es un hijo de Dios que dejó “arder” el corazón para ofrecernos en sus primeras palabras un itinerario de vida, un programa de acción mundial: ser instrumentos de paz.

En su discurso de inicio de pontificado frente a la Plaza de San Pedro sus primeras palabras fueron “La paz, esté con ustedes” y pronunció más de ocho veces la palabra “paz”.

“La paz sea con todos ustedes”. “También yo quisiera que este saludo de paz llegue hasta sus corazones, que alcance a sus familias, a todas las personas, donde sea que se encuentren, a todos los pueblos, a toda la tierra”. “La paz esté con ustedes”. “Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada, desarmante y también perseverante”. “Ayudémonos los unos a los otros a construir puentes con el diálogo, el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo, siempre en paz”. “Queremos una Iglesia sinodal, que camine, que busque siempre la paz, que busque siempre la caridad, estar cerca de quienes sufren”.

Foto: unotv.com

La paz reactiva la vida

En el encuentro del Papa León XIV con las Iglesias orientales el 14 de mayo de 2025 actúo rápidamente en nombre de la Paz “Desde Tierra Santa hasta Ucrania, desde el Líbano hasta Siria, desde Oriente Medio hasta Tigray y el Cáucaso, ¡cuánta violencia! Y sobre todo este horror, sobre la masacre de tantas vidas jóvenes, que deberían provocar indignación, porque, en nombre de la conquista militar, son personas las que mueren, se alza un llamamiento: no tanto el del Papa, sino el de Cristo, que repite: «¡La paz esté con ustedes!» (Jn 20,19.21.26). Discurso…

Y especifica: «Les dejo la paz, les doy mi paz. No como la da el mundo, yo se la doy a ustedes» (Jn 14,27). La paz de Cristo no es el silencio sepulcral después del conflicto, no es el resultado de la opresión, sino un don que mira a las personas y reactiva su vida.

Volviendo a San Francisco de Asís y con palabras iluminadoras de Fr. Benjamin Monroy Ballesteros, ofm:

La paz franciscana no florece, en primer lugar, en un mundo tranquilo y pacífico, repleto de bienestar. El escenario que Francisco imagina para verificar la autenticidad de la paz es un mundo conflictivo: “en medio de todas las cosas que padecen en este mundo”. La Paz franciscana.

“Nos invita a entrar en nuestro corazón y descubrir ahí al Dios de la paz. A donde vayamos y hagamos lo que hagamos siempre portamos la paz. En nuestro interior existen reservas inagotables de paz”.

“Cuando Francisco compuso la última estrofa del Cántico pidió que fuera cantada en presencia del obispo de Asís y el podestá. El canto gozoso puede ser el principio del renacimiento espiritual que lleve a la concordia. Acoger la paz es un verdadero renacimiento que cambia la vida, el ánimo, la cara y la relación con los demás, la sociedad. Quien ha encontrado esta fuerza espiritual interior, la ha asimilado y se ha dejado transformar por ella, se vuelve instrumento de paz. Irradia paz. Da lo que lleva en el corazón. Esto es inevitable”.

Que tengas paz, que vivas con paz, oramos por la paz.

*Rosana Triunfetti. Comunicadora.