Como estos últimos años se llevó a cabo la Formación Conjunta entre los agentes de Pastoral de la Secretaria de Educación y Secretaria de Evangelización y Misión.
En esta oportunidad fueron más de 70 laicos, laicas y frailes, entre ellos docentes – profesores, directivos de los Colegios Franciscanos, voluntarios Buen Samaritano, jóvenes de las parroquias, integrantes de la Orden Franciscana Seglar, entre otros, que se reunieron virtualmente en torno al tema del Jubileo de la Esperanza.
La expositora Hermana María Inés Castellaro nos guió por el camino de ser PEREGRINOS y de la ESPERANZA en este tiempo de gracia que nos toca habitar. Y nos ayudó a preguntarnos desde nuestras practicas, ¿Cómo transito mi vida cristiana en vínculo con otros/as, con el corazón lleno de esperanza, de amor misericordioso?. ¿Cómo me vinculo personalmente con Jesús?, que como dice San Francisco en la oración «Alabanzas al Dios Altísimo»: “Vos sos nuestra ESPERANZA”.



Compartimos reflexiones de grupos participantes:
«-¿Como construir esperanza? Escuchar replanteándome constantemente, que escucho y como lo escucho, entregándome al sostenimiento de Dios que no defrauda. Cultivando la paciencia, parando las veces necesarias a ver la realidad desde una mirada de amor, entendiendo que la esperanza está en todos. Para poder llegar a acompañar las fragilidades del mundo tenemos que ser realistas, una comunidad con los pies en la tierra y una mirada sincera y atenta a los signos de los tiempos».
«-Si queremos ser portadores de esperanza necesitamos escuchar el clamor de cada corazón, jóvenes, adultos y niños, pero siempre con los pies en la tierra. Sin juicios de valor, sino abrazando la fragilidad y el hoy del otro. Esa es la esperanza porque Jesús sembró así la esperanza».
«-Asumir la esperanza es abrir el corazón, con confianza auténtica, lanzándonos a abrazar con amor y haciéndonos carne de lo que eso puede implicar. Sabiendo que poner mis pies en lo zapatos necesita de cierta incomodidad «de entrada» y a veces hacer también ese zapato lo «hago un poco mío».
*Fray Diego Figueroa.


