“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

Experiencia de los Postulantes en Brasil

Actualidad

Durante la primera quincena de septiembre, nosotros, Rafael Meza-Lopehandía y Francisco Davalos, Postulantes de 2º año, junto al hno. Gonzalo Collipal, nuestro maestro de formación, viajamos a Brasil para un encuentro de Postulantes y para conocer el Noviciado Común de Catalao.

Agradecemos haber conocido el lugar y a los hermanos con los que, Dios mediante,  compartiremos el Noviciado el próximo año. Valoramos esta oportunidad, la cual vivimos intensamente y la destacamos como positiva.

El encuentro de Postulantes se desarrolló entre los días 4 y 11 de septiembre en Rondonópolis, Mato Grosso. Acudimos allí con otros 13 Postulantes de las 3 entidades brasileñas que participan del Noviciado Común, junto con sus formadores. Nos recibieron muy cordialmente, haciéndonos sentir que era también nuestra casa.

Durante esos días compartimos la vida desde lo cotidiano, con la oración, la formación, el trabajo manual y el encuentro fraterno entre los hermanos, pudiendo así conocernos y compartir la vida.

Nos sorprendió el interés de los hermanos brasileños en conocer nuestro idioma y nuestras culturas, siendo muy enriquecedor el encuentro en la diferencia y la diversidad. Atendiendo a esto, también se esmeraban en que pudiéramos entenderlos, pese a las dificultades del idioma. De igual manera en “portuñol”, nos logramos comunicar.

Luego del encuentro, fuimos a conocer el Noviciado en Catalao. Compartimos allí, durante 5 días, el ritmo de vida, marcado más intensamente por la oración de la Liturgia y el silencio, el compartir fraterno y  el trabajo en el campo, junto con los 6 novicios y los 3 hermanos formadores. Pudimos también conversar con fray Jair, maestro de novicios y quien nos acompañará más directamenten el próximo año.

Es un lugar hermoso y silencioso, con un clima cálido y agradable, retirado de la ciudad. Se ubica en un terreno rural, amplio, con mucha vegetación y cultivos alrededor. El convento es simple y sencillo, con pequeñas celdas (piezas) y lugares comunes bien cuidados, teniendo lo justo y necesario.

La experiencia de conocer nos deja animados para vivir allí el próximo año, sabiendo que el noviciado es una etapa clave en el discernimiento vocacional. Ambos creemos que el ritmo de vida llevado en Catalao nos ayudará en nuestro caminar para vivir sanamente la forma de vida franciscana.

Reciban un abrazo fraterno desde el Postulantado Interprovincial.