“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

La mesa de todos

Actualidad

Dos encuentros para abrazar la dignidad: Jornada Mundial de los Pobres 2025

El sábado 15 de noviembre, la Arquidiócesis de Córdoba vivió una jornada profundamente significativa en el marco de la Jornada Mundial de los Pobres, Ese día, dos espacios de encuentro, servicio y fraternidad reunieron a comunidades, organizaciones y voluntarios con un mismo propósito: compartir la mesa, la palabra y la esperanza.

Cena fraterna con los hermanos más pobres

Participación del Proyecto Buen Samaritano

Al caer la tarde, numerosos grupos y comunidades de la Arquidiócesis se hicieron presentes para servir una cena comunitaria a los hermanos y hermanas que viven situaciones de vulnerabilidad y calle.

El Proyecto Buen Samaritano, obra animada por los Frailes menores franciscanos, estuvo presente “a pleno”, colaborando en la preparación, animación y servicio durante toda la jornada.

Entre voluntarios, religiosas y laicos, se creó un clima de profunda cercanía: mesas compartidas, escucha atenta, miradas que se encuentran. También acompañó la celebración Monseñor Ángel Sixto Rossi, compartiendo la mesa y el abrazo pastoral.

Las imágenes de esta cena muestran una comunidad viva reunida alrededor de la única mesa posible para los discípulos de Jesús: la mesa grande, abierta y fraterna, donde todos y todas tienen un lugar. LA MESA DE TODOS. Conoce al Buen Samaritano

Encuentro solidario en el Colegio Gabriel Taborín

Reflexión, música, comunidad y una mesa compartida. De manera simultánea, en el Colegio Gabriel Taborín se llevó a cabo un encuentro especialmente pensado para abrir espacios de reflexión, diálogo social y construcción comunitaria, también en el espíritu de la Jornada Mundial de los Pobres.

Participaron organizaciones sociales, comunidades religiosas y vecinos, quienes compartieron:

Recorrido por stands de instituciones dedicadas al servicio y la promoción humana

Palabras de referentes sociales de Córdoba

Música en vivo, como expresión de esperanza

Cena comunitaria, gesto concreto de fraternidad

Fue una tarde para reconocernos, celebrar la solidaridad que brota en los barrios y renovar el compromiso con la dignidad, los derechos y la vida plena de cada persona.

Rompiendo los muros

Tanto en la calle como en el patio de una escuela, la Jornada Mundial de los Pobres volvió a recordarnos que la comunidad cristiana está llamada a ponerse al lado de los últimos, a escuchar, acompañar y servir.

El servicio silencioso de tantos voluntarios del Proyecto Buen Samaritano y de todas las instituciones presentes fue signo tangible de ese Evangelio vivo que se hace mesa, abrazo, palabra y camino compartido.

Porque allí donde un hermano sufre, la Iglesia se hace familia.