“Sacar lo nuevo y lo viejo del tesoro de nuestra casa”

El milagro del Sama Delivery

En la noche del 3 de octubre, mientras la familia franciscana celebraba el Tránsito de San Francisco, un grupo de jóvenes de Corrientes decidió llevar la fiesta más allá de los muros del salón. Lo que comenzó como una cena fraterna terminó convirtiéndose en una acción de amor que honró de la mejor manera al Santo de Asís.

De las mesas del festejo quedaron más de cien porciones, y el Sama, con su creatividad siempre encendida, cambió la pista de baile por las calles de Corrientes. Así nació el “Sama Delivery”, un servicio improvisado y providencial: los jóvenes salieron en vehículo a repartir las porciones de comida a quienes más lo necesitaban.

“El hombre propone, y Dios dispone. Creo que fue la mejor manera de hacerle honor a San Francisco: dejar el festejo y ser sus instrumentos. Estamos muy felices de la familia que tenemos, y ustedes son parte de ella.”

Este gesto espontáneo condensó el mensaje más profundo del carisma franciscano: celebrar sirviendo, vivir la fraternidad en salida, y descubrir a Dios en el encuentro con los demás.

En las comunidades franciscanas

El Tránsito (3 de octubre) y la Fiesta de San Francisco (4 de octubre) se viven cada año en comunidades de Argentina y Paraguay con distintas expresiones: celebraciones litúrgicas, peñas, oraciones y acciones solidarias. En San Antonio, por ejemplo, la alegría se hizo canto en una Peña Franciscana, donde la música y la amistad se unieron como oración agradecida.

Asunción.

En todas estas formas, la familia franciscana renueva su deseo de seguir los pasos del Poverello, con sencillez, alegría y entrega: transformando la fiesta en servicio y el pan compartido en Evangelio vivido.

Villarrica.

San Antonio: peña franciscana.

CABA y Mendoza.