Fray Mamerto Esquiú: a 135 años de su muerte.

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CATAMARCA. Al cumplirse 135 años del fallecimiento de fray Mamerto Esquiú, el miércoles 10 de enero los fieles catamarqueños recordaron al religioso con actos y misas.

Por la mañana, las actividades se desarrollaron en el paraje El Suncho, donde Fray Esquiú pasó los últimos momentos de su vida en 1883. Participaron los diputados provinciales Humberto Valdez y Jorge Sosa, las autoridades municipales de Recreo, Fray Mamerto Esquiú, Icaño y Ancasti, sacerdotes y miembros de la comisión que tiene a cargo la causa de canonización del religioso catamarqueño.

La misa en El Suncho fue presidida por el párroco de San Juan Bautista, de Tinogasta, presbítero Humberto Carrizo, y concelebrada por el párroco de San Roque, de Recreo, presbítero Gustavo Flores, quien en su homilía destacó la figura del venerable, “un hombre que vivió según Dios en la tierra siendo una luz que ilumina el camino hacia el Cielo”. Además, lo consideró “modelo de obispo y sacerdote, modelo de ciudadano, responsable de aportar para la construcción de la Ciudad de Dios aquí, en la Tierra; modelo de educador, de periodista, en definitiva: un hombre santo de Dios”.

“Que su vida, su pasión por el Evangelio, su amor por la Patria, por cada alma que Dios ponía en su camino, y su valiosa intercesión ante Dios nos impulsen a vivir heroicamente los valores que resplandecían en él: la fe, la esperanza, la caridad, la justicia, la verdad, la comprensión, la solidaridad, la búsqueda de la unión, de la paz, del bien común y el cumplimiento de la ley”, pidió.

Asimismo, invitó a “rezar y conocer su vida y su obra”, y a que “seamos instrumentos para que todos la puedan conocer y rezar por su pronta beatificación”.

El vicepostulador de la causa de canonización, fray Marcelo Méndez, envió un mensaje desde Salta en el que manifestó que “si Dios quiere, el Tribunal abierto en la ciudad de Tucumán ante un presunto milagro sucedido allí, va a continuar en el mes de marzo llamando a los testigos, y luego de concluir la fase diocesana, todo lo trabajado será enviado a Roma, donde será estudiado por una comisión de médicos de nivel internacional. Después pasará por una comisión de cardenales, obispos y teólogos, para ver el tema teológico, el nexo entre la invocación y el hecho milagroso o inexplicable, y luego la beatificación, que queda en manos del Santo Padre. Esperemos que se proceda en los tiempos de Dios y que nosotros aceptemos esos tiempos”.

En su casa natal
La casa natal de fray Mamerto Esquiú, ubicada en la localidad de Piedra Blanca, por su parte, fue escenario, en la noche del miércoles, de la misa en honor del religioso fallecido hace 135 años.

La celebración fue presidida por el vicario general de la diócesis, presbítero Julio Quiroga del Pino, y concelebrada por el vicario episcopal de pastoral, presbítero José Antonio Díaz, el párroco de San José, de Piedra Blanca, presbítero Juan Olmos, los párrocos de Ambato y de Capayán, presbíteros Jerónimo Paz y Marcelo Amaya, respectivamente; los presbíteros Daniel Votero, párroco de Nuestra Señora de Lourdes, Unquillo, y Julio Monje de la Parroquia de los Milagros, en el barrio Guiñazú, de Córdoba.

Participaron autoridades municipales, del Concejo Deliberante, el senador departamental, profesor Oscar Vera, el diputado provincial Humberto Valdez, miembros de la comisión pro beatificación, agrupaciones gauchas, integrantes de los grupos de pastoral de la parroquia de San José y fieles en general.

En referencia a la decisión de los obispos argentinos de celebrar, en 2020, el Año Mariano Nacional en Catamarca, en el marco del Jubileo por los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen del Valle, el vicario de pastoral señaló: “Me atrevo a decir que sólo faltaría un regalito más, y es que en estos años, si Dios quiere, el Santo Padre haga beato a fray Mamerto Esquiú. Ese sería un regalo hermoso. No estamos lejos y la Iglesia reza para que así suceda”.

“Para nosotros la vida de fray Mamerto es el prototipo de un santo con olor a oveja, como dice el papa Francisco. Es el hombre sencillo que no se alejaba de su carisma ni de la gente, que le gustaba caminar con su pueblo. Para nosotros eso dice muchísimo, porque en estos años que venimos acompañando y pidiendo por su beatificación, estamos más empeñados en las glorias de él que en imitar sus virtudes”, enfatizó.

“Necesitamos volver a los valores fundamentales de la piedad popular, revalorizar a nuestro pueblo creyente, nuestro pueblo que trabaja y crece con un único sentido de fe, con una comunión profunda de fe en el Señor unidos a Nuestra Madre María Santísima, a los santos que tanto acompañan la vida de nuestro pueblo”, aseveró.

Finalmente exhortó a que “haciendo memoria de fray Mamerto Esquiú, hagamos memoria de las gracias que el Señor derrama en nuestro pueblo bajo su intercesión. Pidamos que aumente en nosotros la devoción en Fray Mamerto Esquiú, que la vida de él nos ilumine y el resguardo de la piedad popular nos fortalezca, que interceda por nosotros y nos ayude a ser dignos imitadores de su vida y discípulos del Señor”.

Saludo del obispo
Antes de la bendición final, el presbítero Julio Quiroga del Pino transmitió a los fieles allí reunidos el saludo del obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, quien en esos momentos se aprestaba a celebrar la Eucaristía en el Santuario de Guadalupe, en México. Además del saludo, el obispo envió su bendición y ofreció la misa en este día pidiendo a Dios para que Fray Mamerto sea glorificado entre los santos, y también por todo el pueblo de Catamarca.

Oración para pedir por la beatificación de fray Mamerto Esquiú
Omnipotente y sempiterno Dios, de cuya plenitud procede todo don perfecto, en el orden de la naturaleza y de la gracia, que con especial providencia escogiste y adornaste de tantos dones naturales y sobrenaturales a tu fiel siervo fray Mamerto Esquiú y lo colocaste en tu Iglesia para ser pastor y guía de tu pueblo, por su predicación, doctrina y ejemplo, te suplicamos, Señor y Dios eterno, completes tu obra, glorificando a tu siervo con la aureola de los santos. Amén.+