Representantes de distintos credos se unieron para rezar por el Cuidado de la Creación.

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Capilla San Roque CABA: En el marco de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, convocada por el papa Francisco, el lunes 2 de septiembre se celebraron en Buenos Aires una misa y una ceremonia interreligiosa de la que participaron miembros de numerosos credos para rezar por la Casa Común con el lema “La Red de la Vida”.
Organizada por la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJyP) junto con la Acción Católica Argentina (A.C.A.); el Departamento de Laicos (Deplai) y la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones (Ceerjir), el lunes 2 de septiembre se celebró en Buenos Aires una misa y una oración interreligiosa con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, convocada por el papa Francisco.

La misa tuvo lugar en la capilla San Roque, anexa al templo porteño de San Francisco, y fue presidida por el obispo de Lomas de Zamora y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones SJ. Concelebraron el presbítero Vicente De Luca, integrante de la Ceerjir y el padre Jorge Bender OFM, guardián de la comunidad local.

En consonancia con el lema elegido por el Papa: “La Red de la Vida”, la celebración eucarística se centró en la necesidad de proteger esa red, “única y maravillosamente compleja que está tejida por Dios” y en recordar “que la Creación se otorga como un don para todos nosotros, estamos llamados a compartir la responsabilidad de su protección”.

Con esta celebración, se dio inicio al llamado “Tiempo de la Creación”, del 1º de septiembre al 4 de octubre, instaurado por el papa Francisco: tiempo de reflexión personal y comunitaria, de profunda conversión ecológica, y tiempo de acción.

En su homilía, monseñor Lugones destacó la importancia de contemplar el amor de Dios por la Creación. “El Papa en el mensaje nos dice que hemos olvidado quiénes somos: criaturas a imagen de Dios, llamadas a vivir como hermanos y hermanas en la misma Casa Común”.

Por otra parte, recordó que Dios “se hace cercano y humanizado”, y nos invita “a confiar en su providencia expresada en el cuidado de los lirios del campo y de las aves…. la alegría de la vida”, expresó.

“Por eso Francisco nos hace rediscutir nuestro papel como hijos”, advirtió, y destacó el modelo y guía de San Francisco de Asís, con su amor por los pobres y las creaturas, expresado en su Laudato si’.

Finalizada la misa, se llevó a cabo una oración interreligiosa, que en esta oportunidad tuvo como eje la Amazonía, región fuertemente afectada por la explotación humana y la predominancia de la “cultura del descarte”.

Participaron de la celebración miembros de la Ceerjir, la Mesa Interreligiosa de Diálogo Ciudadano, la Confraternidad Argentina Judeo – Cristiana, la Asociación Africanista Argentina, el Deplai, la Acción Católica Argentina (ACA), la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el Grupo Ecología y Ecumenismo (Eusebio Lisarralde), Cuidadores de la Casa Común, y el grupo folclórico “La Corpachada”.