Proclamar el Evangelio, defendiendo, promocionando y cuidando el medio ambiente.

publicado en: Sin categoría | 0

Roma (JPIC). El compromiso de predicar el anuncio del Evangelio con el testimonio de la propia vida, se ha traducido en que muchos hermanos franciscanos, movidos por la lectura de los signos de los tiempos, han impulsado el cuidado de la Casa común con obras concretas. Respondiendo a los desafíos de cada contexto los hermanos se han involucrado en movimientos de defensa, promoción y cuidado del medio ambiente. En este sentido, me permito compartir tres experiencias relacionadas con la ecología.

Hace aproximadamente un mes el parlamento de la República de El Salvador, en Centro América, decidió prohibir la Minería Metálica en el país. En el trabajo de sensibilización y de visibilización del problema de la contaminación que produce la minería en las comunidades, especialmente en los sectores más empobrecidos, se involucró, hace aproximadamente diez años, la Oficina de JPIC de El Salvador. Un trabajo silencioso, a veces incomprendido bajo los parámetros de la efectividad y la producción. No obstante, ha dado frutos. Hoy, nos alegramos con los hermanos de El Salvador que trabajaron mano a mano con otros institutos religiosos y organizaciones de la sociedad civil, para que se prohibiera la minería metálica en su país.

En Indonesia, los hermanos de la Oficina de JPIC han sido pioneros en el desarrollo del proyecto Eco-pastoral que inició sus actividades el año 2000. Este movimiento pastoral es uno de los ejemplos de trabajo conjunto entre la Familia Franciscana y los agricultores, que tiene como fin plasmar en la realidad sus inquietudes, ideas, compromiso e interés por el cuidado e integridad de la creación con base en el servicio pastoral para los agricultores y el respeto a una agricultura amigable con el medio ambiente.

Como tercera experiencia, quiero compartir con ustedes una que ha nacido animada por las palabras del Papa Francisco en la Laudato si’. Se trata de “La granja agroecológica Laudato si’ – Techo, Trabajo, Tierra”. Inaugurada el 26 de abril pasado en la ciudad de Tenosique, Estado de Tabasco, frontera sur de México. Este nuevo proyecto en defensa de la vida es un espacio donde se unen el clamor de la hermana madre tierra y la lucha de las personas migrantes y refugiadas, víctimas del desplazamiento forzado causado por la escandalosa pobreza y la violencia generalizada. Poniendo de esta forma en práctica lo que el Papa Francisco ha llamado “ecología integral”.

Pienso que el trabajo en favor del cuidado de la Casa común que se realiza a nivel de la Orden, como lo hemos visto en estas tres experiencias, es enriquecido y sustentado por la reflexión y profundización en las raíces franciscanas de la Laudato si’.

El texto de arriba es un extracto de una intervención hecha por Fray Jaime Campos, OFM, Director de la Oficina JPIC de la Curia General OFM, durante el lanzamiento del libro “Hermana Madre Tierra; las raíces franciscanas de la Laudato si’ (Sorella madre tierra, Radici francescane della Laudato si’) escrito por Fray Martín Carbajo, OFM (Edizioni Messaggero, Padua 2017). El evento se celebró el 9 de mayo de 2017 en la Academia Alfonsiana contando con la presencia del Vicario General, Fr. Julio Bunader OFM, y la Rectora de la PUA, Sor Maria Melone SFA y, ejerciendo como moderador de la sesión, el profesor Simone Morandini (Instituto San Bernardino de Estudios Ecuménicos).