Histórico traslado de la Madre del Valle hasta la Gruta donde inició la historia de 400 años.

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Catamarca, 29 de noviembre 2019. El Obispo pidió a la Virgen “que este Año Jubilar lo vivamos con la mejor disposición para poder acoger a los congresistas y peregrinos que nos visitarán en el Año Mariano Nacional”. También rogó “que pronto veamos glorificado entre los santos a tu dilecto hijo Fray Mamerto Esquiú, y que reine la paz, la unidad, el respeto, la tolerancia y el perdón en Argentina”.

En los umbrales del Año Jubilar por los 400 años del hallazgo de la Sagrada Imagen, que comenzaremos a vivir el próximo 8 de diciembre, se imponía comenzar estas solemnidades en honor de Nuestra Madre Morena de un modo distinto.
Es así que, a diferencia de otros años, la tradicional Bajada se realizó en horas de la mañana anunciada por el repique de las campanas. A las 9.00, la Imagen de la Virgen del Valle bajó desde el Carmín hasta el Presbiterio de la Catedral Basílica y Santuario Mariano, en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, acompañado por sacerdotes del clero catamarqueño.
La multitud reunida en el templo y en el Paseo de la Fe, la saludaba con pañuelos en alto, levantando las manos y con vivas salidos desde lo profundo del corazón. Los rostros cubiertos de lágrimas, marcados por la emoción, eran la postal de este momento de cercanía de la Madre con sus hijos.
Al pueblo gozoso se unieron las autoridades civiles, encabezadas por la Gobernadora, Dra. Lucía Lucía Corpacci; y el Intendente de Capital, Lic. Raúl Jalil, acompañado por su esposa, la diputada nacional, Dra. Silvana Ginocchio; legislativas, judiciales y de las fuerzas de seguridad.

Mientras, resonaba con fuerza: “¡Gracias, Virgen María, por ser consuelo en el dolor y esperanza en nuestras alegrías!”. Y el lema del Año Mariano Nacional y IV Congreso Mariano Nacional: “Con María, servidores de la Esperanza”, era repetido por todos los presentes. “¡Gracias por 400 años de presencia, por llevarnos a Jesús, gracias por escuchar nuestras plegarias!”, pronunciaban con emoción los guías de la celebración. “Ave María, traes al mundo el Amor, Madre de los peregrinos, Madre del Pueblo de Dios”, cantaron todos con fe y alegría.
Luego que el Rector del Santuario Mariano, Pbro. José Antonio Díaz, colocó a la Venerada Imagen en el trono festivo, fue proclamada la lectura de la primera carta del apóstol san

Pablo a los cristianos de Corintios, un pasaje del capítulo 2, que se refiere al poder del Espíritu.
Con mucha fuerza se cantaron estrofas del Magníficat, “Bendita, tú, entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” entonaban todos en la antífona del salmo, y coreaban las estrofas del canto que la Virgen pronunció en su visita a Santa Isabel: “Glorifica mi alma al Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha puesto los ojos en su Esclava, muy dichosa me dirán todos los pueblos…”.

Pedido por el Año Mariano Nacional, Esquiú y la Patria

A continuación, Mons. Luis Urbanč dirigió su mensaje, en el que comenzó recordando que desde 2010 la Iglesia de Catamarca se viene preparando para vivir el Jubileo por los 400 años del hallazgo de la Imagen de la Virgen del Valle, que celebraremos en este 2020. Luego señaló que “el texto que acabamos de escuchar, nos invita a internalizar la profunda verdad de nuestra condición de hijos e hijas de Dios, miembros de la Santa Iglesia Católica y discípulos-misioneros de Jesucristo, ya que ‘no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado’ (citando el Evangelio leído), los que tenemos que testimoniar con la palabra y las obras, a ejemplo de la Bienaventurada Virgen María y de nuestro querido obispo, Fray Mamerto Esquiú, al que esperamos ver pronto glorificado junto a los beatos en el cielo y así recurrir a él como egregio intercesor ante nuestro Buen Dios”.
Hacia el final de su predicación, el Obispo se dirigió a la Madre con estas palabras: “Te pido, Virgen Purísima, que este Año Jubilar lo vivamos con la mejor disposición del ánimo, de nuestro tiempo y de nuestros talentos para poder acoger a los congresistas y peregrinos que nos visitarán a lo largo del Año Mariano Nacional, que el episcopado argentino dispuso para honrarte por tu presencia cuatro veces secular, amándonos y cuidándonos como tierna y cercana Madre de cuanto creyente vino a venerarte y suplicarte en esta bella imagen. Por último, te suplico, en nombre todos los argentinos, que pronto veamos glorificado entre los santos a tu dilecto hijo Fray Mamerto Esquiú, y que reine la paz, la unidad, el respeto, la tolerancia y el perdón en Argentina”.
Seguidamente, el Pastor Diocesano guió el rezo del Santo Rosario, pidiendo por los frutos del Año Mariano Nacional. Se contemplaron los Misterios Dolorosos, correspondientes al día viernes. Hacia el final se cantaron las Letanías y se rezó la Oración del Año Mariano Nacional, en adhesión al Jubileo por los 400 años del hallazgo de la Sagrada Imagen.
Al saludo “Viva la Virgen del Valle”, la amada Imagen fue transportada hasta el atrio del templo catedralicio, donde fue recibida con aplausos, pañuelos agitados y vivas, mientras era colocada en la cureña procesional.
Desde ese momento comenzó la caravana vehicular precedida por atletas y caminantes que se volcaron a las calles para acompañar a la Reina de este Valle hasta el lugar donde fue encontrada hace 400 años: la Gruta de Choya, en las estribaciones del Ambato.
“Ave María, traes al mundo el Amor, Madre de los peregrinos, Madre del Pueblo de Dios”, se escuchaba, cuando la marcha avanzaba lentamente, debido a la cantidad de personas que se reunieron para participar de este acontecimiento histórico.
Sobre calle Sarmiento al norte, se apostaron los colegios del Carmen y San José, Fasta, entre otros. En la esquina de Sarmiento y Prado fue recibida por alumnos del Colegio Quintana, quienes le ofrecían una batucada, mientras los más pequeños la saludaban con mucha alegría.
Los vecinos salían de sus casas y lugares de trabajos, bellamente adornados con gallardetes, globos y altares, para verla pasar. En la caravana se veían carteles que identificaban a distintos grupos que se sumaron a esta expresión pública de fe mariana. Había delegaciones escolares, maratonistas, otros deportistas, además de automóviles, motocicletas, bicicletas y vehículos de todo porte.

Sobre avenida Belgrano, frente a la Universidad Nacional de Catamarca, la comunidad educativa salió a saludarla, al igual que docentes, alumnos y personal de la escuela preuniversitaria Fray Mamerto Esquiú.
Familias enteras, personas en sillas de rueda, trabajadores de distintos ámbitos, fueron mostrando su amor a la Virgen Morenita, las expresiones de fe se repetían en esta manifestación que quedará registrada en las páginas de nuestra historia.
En la esquina de avenidas Belgrano y Virgen del Valle, entre tantas personas reunidas para alabar a la Madre, se encontraban alumnos y docentes del colegio Santa Rosa-Cristo Rey. Al pasar por la plaza El Maestro, fue vivada por integrantes del centro vecinal Domingo Faustino Sarmiento. Y había vehículos que esperaban a ambos lados de la avenida para sumarse a la caravana. Obreros de Vialidad Provincial y de otras reparticiones expresaban su devoción mariana con el típico gesto de sacarse la gorra, inclinando sus cabezas.
La caravana fue avanzando sin inconvenientes gracias al servicio generoso de policías y otros miembros de las Fuerzas de Seguridad, Defensa Civil, Bomberos, Tránsito, entre otras áreas, en medio de una suave brisa que acompañó la calurosa jornada.

La multitud fue mayor a la altura de la plaza San Juan Pablo II de Choya, donde la marcha se detuvo unos instantes para que la comunidad educativa del colegio Juan Pablo II la homenajeara con canciones y una lluvia de papelitos plateados arrojados al viento, mientras cientos de devotos oraban piadosamente. El pueblo, como la Virgen Santa, le cantó al Señor dándole las gracias por su gran Amor, en tanto, el júbilo por tan extraordinario acontecimiento se percibía marcadamente.
Entre tantas manifestaciones de fervor, se destacó la actuación de alumnos de la Escuela de Sordos, quienes interpretaron una canción usando el lenguaje de señas, cuando pasaba la Virgen.
En la rotonda de ingreso a la Gruta, quedaron estacionados los vehículos particulares, y los fieles continuaron a pie el tramo hasta la Gruta.

Quienes no pudieron asistir, por tratarse de una jornada laboral o por otros motivos, pudieron seguir paso a paso el recorrido de la caravana a través de los medios de comunicación, que no quisieron estar ausentes en este acontecimiento excluyente.
A la Gruta de Choya, el lugar donde comenzó esta historia de 400 años junto a sus hijos, la Imagen bendita llegó alrededor de las 11.40. Allí, entre las montañas que invitan a la contemplación, fue recibida con el tradicional himno “Oh Virgen del Valle”, mientras Servidores Marianos y miembros de la Pastoral Carcelaria brindaban la bienvenida a los participantes, ofreciéndoles un vaso de agua, como expresión de solidaridad.
En ese lugar sagrado, se vivió un momento muy especial, cuando el Obispo Diocesano la colocó en el templete que resguarda la Gruta del hallazgo, y guió la Oración del Año y IV Congreso Mariano Nacional.
En horas del mediodía, se celebró la Santa Misa, en que la multitud depositó sus intenciones, alabanzas y acciones de gracias a Dios, por la valiosa y permanente intercesión de la Santísima Virgen. Al término de la celebración eucarística, los presentes se consagraron a la Virgen del Valle.
La Sagrada Imagen quedará para la veneración de los fieles hasta horas de la tarde. Las actividades están a cargo de las Hermanas del Huerto y el sacerdote de la vecina Arquidiócesis de Tucumán, Pbro. Rafael Navarro. A las 18.30 se celebrará la Eucaristía, para posteriormente emprender el regreso a la Catedral Basílica y Santuario Mariano.
A la vuelta, quienes se conduzcan en vehículos deberán dejarlos en el sector de La Alameda, para seguir a pie por calle San Martín, para continuar acompañando a la Soberana de este Valle hasta su Santuario.
Ya en el templo mayor de Catamarca, continuarán las celebraciones en su honor con la Santa Misa de homenaje de los medios de comunicación social, que presidirá el Obispo Diocesano, a las 21.00.

TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE DE MONS. LUIS URBANČ.
Queridos devotos y peregrinos:
Acabamos de participar de la solemne bajada de la cuatro veces centenaria bendita imagen de la Pura y Limpia Concepción, en su entrañable advocación de Virgen del Valle, a fin de dar inicio a nuestro gran Jubileo para el que nos vinimos preparando durante diez años, luego de haber celebrado los cien años de nuestra Diócesis de Catamarca.
Es por ello que el texto de la 1 Cor 2,12-16, que acabamos de escuchar, nos invita a internalizar la profunda verdad de nuestra condición de hijos e hijas de Dios, miembros de la Santa Iglesia Católica y discípulos-misioneros de Jesucristo, ya que “no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado” (v.12), los que tenemos que testimoniar con la palabra y las obras, a ejemplo de la Bienaventurada Virgen María y de nuestro querido obispo, fray Mamerto Esquiú, al que esperamos ver pronto glorificado junto a los beatos en el cielo y así recurrir a él como egregio intercesor ante nuestro Buen Dios.
¡Cuán necesario es que, fruto de una constante oración, formación, vida sacramental y activa caridad fraterna, anunciemos las maravillas obradas por Dios “no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las realidades del Espíritu” (v.13), ya que “el hombre puramente natural no valora lo que viene del Espíritu de Dios: es una locura para él y no lo puede entender, porque para juzgarlo necesita del Espíritu”!(v.14).
Si hay algo que es verdaderamente contrario al Espíritu de Dios es la pujante ideología de género que arteramente se fue introduciendo en la hodierna cultura, y que, por medio de sus defensores y difusores, considera ‘una locura’ todo lo que pueda provenir del Espíritu Santo de Dios y que huela a Trascendencia y patrimonio de la Naturaleza humana creada por Dios, ya que explícitamente se resisten a ser iluminados y orientados por el divino Espíritu que regala auténtica libertad, bondad, verdad y felicidad… En cambio, “el hombre espiritual todo lo juzga, y no puede ser juzgado por nadie” (v.15), siendo precisamente esto lo que los fastidia, desorienta e irrita.
¡Cuánta desdicha y vacío existencial es para cualquier ser humano rechazar a su Creador, Redentor y Santificador! ¡Qué desatinada es toda actitud de soberbia, altanería y arrogancia ante la Misericordia Infinita de Dios que no se cansa de buscar a cada creatura, obra de sus manos y amoroso Corazón, para lo cual nos ha confiado a la maternal protección de la Virgen María, nuestra ‘Morenita’ del Valle: la Humilde Servidora del Señor y Reina de Catamarca! ¡Cuán necesario es para cada uno de nosotros, los aquí presentes, como para todos los catamarqueños que aceptemos con humildad que jamás podremos “penetrar en el pensamiento de Dios con la pretensión de querer enseñarle” (v.16), ya que ‘sus caminos no son nuestros caminos, ni son sus pensamientos, nuestros pensamientos’ (Is 55,8-9)!
Ahora bien, en la medida en que nos asemejemos a la Madre de Dios, en su humildad, docilidad, piedad, disponibilidad, mansedumbre, ternura, fe, esperanza y amor, participaremos, como Ella, de los “pensamientos y sentimientos de Cristo” (cf. v.16), quien, ‘no hizo alarde de su condición divina’ (cf. Filp 2,6-11) ‘para pretender ser servido, sino que se puso a servir y a dar su vida en rescate de una multitud’ (Mc 10,45; Mt 20,28).
Queridos hermanos, los animo y exhorto a que se dejen iluminar y orientar por las enseñanzas y ejemplos de Jesucristo, si es que se consideran hijos devotos de la Virgen del Valle. Jesucristo es el único camino verdadero y liberador para todo ser humano. Obedezcan a la Madre de Dios que nos dice con paciencia y constancia: “¡Hagan lo que Jesús les diga!” (Jn 2,5)…
A Ti, querida Madre, te suplico que nos acompañes a lo largo de esta novena para que seamos más dóciles, más humildes, más auténticos, más solidarios, más fraternos, más piadosos, más comprometidos, más honestos, más laboriosos, más misericordiosos, más serviciales, más misioneros, más fieles, más veraces, más justos, más cuidadosos de la casa común, del agua, del aire, de la tierra, de la limpieza, de los recursos y de toda vida. En una palabra, que seamos ¡Todo Tuyos, Madre amada y bendita!
Te pido, Virgen Purísima, que este año Jubilar lo vivamos con la mejor disposición del ánimo, de nuestro tiempo y de nuestros talentos para poder acoger a los congresistas y peregrinos que nos visitarán a lo largo del Año Mariano Nacional, que el episcopado argentino dispuso para honrarte por tu presencia 4 veces secular, amándonos y cuidándonos como tierna y cercana Madre de cuanto creyente vino a venerarte y suplicarte en esta bella imagen.
Por último, te suplico en nombre todos los argentinos, que pronto veamos glorificado entre los santos a tu dilecto hijo fray Mamerto Esquiú y que reine la paz, la unidad, el respeto, la tolerancia y el perdón en Argentina.

(Fuente: Prensa Obispado de Catamarca)