El proceso de canonización de Fr. Mamerto Esquiú, por el Profesor Mario Vera.

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Catamarca, 15 de julio 2018: Ya en vida el Padre Esquiú tenía fama de varón santo y virtuoso. Luego de su muerte, sucedida aquel miércoles 10 de enero de 1883, fueron muchos los que solicitaron se iniciara una Causa de Canonización del ilustre franciscano, la que finalmente dio inicio durante la década de 1920. Luego de varios avances y retrocesos, finalizados los trámites diocesanos, su Causa es recibida oficialmente en la Santa Sede en el año 1979.
Un proceso de canonización es un minucioso y riguroso proceso judicial. Por costumbre decimos erróneamente “proceso de beatificación” pero lo correcto es hablar de un “proceso de canonización” ya que es poco lógico que se inicie un proceso para que un hombre o una mujer católica sean declarados beatos, sino que el objetivo máximo y final es que sea canonizado. “Al canonizar a ciertos fieles, es decir, al proclamar solemnemente que esos fieles han practicado heroicamente las virtudes y han vivido en la fidelidad la gracia de Dios, la Iglesia reconoce el poder del Espíritu de Santidad, que está en ella, y sostiene la esperanza de los fieles proponiendo a los santos como modelos e intercesores” (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium 40; 48-51).
Son dos los caminos para lograr la santidad: por medio del martirio o por medio de las virtudes. En el primer caso se necesita sólo un milagro y en el segundo, se requieren dos milagros. Un ejemplo del primer caso es el de monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, al cual una reciente investigación judicial determinó que fue asesinado aquel 4 de agosto de 1976 en Punta de los Llanos, y por ello el Papa Francisco lo declaró beato por medio del camino del martirio, al considerar que murió defendiendo la santa religión católica. Una vez que sea beatificado se necesitará solo un milagro, logrado por su intersección, para que monseñor Angelelli sea canonizado. En cambio, nuestro ilustre franciscano Fray Mamerto Esquiú va rumbo a la canonización por el camino de las virtudes.

Etapas en un Proceso de Canonización
Para llevar más claridad a los miles de devotos del Padre Esquiú, explicaremos los cuatro pasos que la Santa Sede solicita:
1. Siervo de Dios
El Obispo Diocesano y el Postulador de la Causa piden iniciar el proceso de canonización y presentan a la Santa Sede un informe sobre la vida y las virtudes de la persona. La Santa Sede, por medio de la Congregación para las Causas de los Santos, examina el informe y dicta el Decreto diciendo que nada impide iniciar la Causa (Decreto “Nihil obstat”). Obtenido el Decreto de “Nihil obstat”, el Obispo Diocesano dicta el Decreto de Introducción de la Causa del ahora Siervo de Dios.
2. Venerable.
Esta parte del camino comprende cinco momentos. La primera etapa es el Proceso sobre la vida y las virtudes del Siervo de Dios. Un Tribunal, designado por el Obispo, recibe los testimonios de las personas que lo conocieron. Ese Tribunal Diocesano no da sentencia alguna; ésta queda reservada a la Congregación para las Causas de los Santos. La segunda etapa es el Proceso de los Escritos donde una comisión de censores, señalados también por el Obispo, analiza la ortodoxia de los escritos del Siervo de Dios. La tercera etapa se inicia terminados los dos procesos anteriores. El Relator de la Causa nombrado por la Congregación para las Causas de los Santos, elabora el documento denominado “Positio” donde se incluyen, además de los testimonios de los testigos, los principales aspectos de la vida, virtudes y escritos del Siervo de Dios.
La cuarta etapa es la Discusión de la “Positio”. Este documento, una vez impreso, es discutido por una Comisión de Teólogos consultores, nombrados por la Congregación para las Causas de los Santos. Después, en sesión solemne de Cardenales y Obispos, la Congregación para las Causas de los Santos, a su vez, discute el parecer de la Comisión de Teólogos. La quinta etapa es el Decreto del Santo Padre. Si la Congregación para las Causas de los Santos aprueba la “Positio”, el Santo Padre dicta el Decreto de Heroicidad de Virtudes. El que era Siervo de Dios pasa a ser considerado Venerable. La causa del Padre Esquiú se encuentra en este punto. El 16 de diciembre de 2006 el Papa Benedicto XVI lo declaró Venerable.
3. Beato o Bienaventurado
En este momento del proceso se debe mostrar al “Venerable” a la comunidad como modelo de vida e intercesor ante Dios. Para esto, el Postulador de la Causa elabora una lista con las gracias y favores pedidos a Dios por los fieles por intermedio del Venerable y debe probar, ante la Congregación para las Causas de los Santos, la fama de santidad del Venerable.
Es necesario la realización de un milagro atribuido a la intercesión del Venerable. El proceso de examinar este “presunto” milagro se lleva a cabo en la Diócesis donde ha sucedido el hecho y donde viven los testigos.
Generalmente, el Postulador de la Causa presenta hechos relacionados con la salud o la medicina. El Proceso de examinar el “presunto” milagro debe abarcar dos aspectos: la presencia de un hecho (la sanación) que los científicos (los médicos) deberán atestiguar como un hecho que va más allá de la ciencia, y la intercesión del Venerable en la realización de ese hecho. El hecho extraordinario presentado por la Consulta médica es discutido y examinado por el Congreso de Teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos.
Todos los antecedentes y los juicios de la Consulta Médica y del Congreso de Teólogos son estudiados y comunicados por un Cardenal (Cardenal “Ponente”) a los demás integrantes de la Congregación. Luego, en Sesión Solemne de los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos se da el veredicto final sobre el “milagro”. Si el veredicto es positivo, el Prefecto de la Congregación ordena la confección del Decreto correspondiente para ser sometido a la aprobación del Santo Padre quien debe determinar la fecha y lugar de la ceremonia litúrgica de Beatificación.
4. Santo
Para ser canonizado es necesario la aprobación de un segundo milagro, pero se requiere que este segundo hecho milagroso haya sucedido en una fecha posterior a la Beatificación. Para examinarlo, la Congregación de los Santos sigue los mismos pasos que para el primer milagro. De ser positivo, el Santo Padre aprueba el Decreto de Canonización. A continuación el Consistorio Ordinario Público, convocado por el Santo Padre, informa a todos los Cardenales de la Iglesia y luego determina la fecha y lugar de la Ceremonia de la Canonización.
Alcanzar y aprobar estas últimas dos etapas es el anhelo de todo el pueblo argentino, es el sueño de todos los catamarqueños, especialmente de quienes abrazaron su Causa, ya que la vida del Venerable Esquiú tiene méritos más que suficientes para ser canonizado y ser venerado en los altares.

Profesor Mario Vera

Catamarca (Argentina)